Google Wave y las "olas" en la web

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Hace unas horas, gracias a la gestión de un muy buen amigo y compañero de una que otra batalla, me llegó por Email una invitación a Google Wave, el nuevo servicio de Google en la Web 2.0, el cual se supone vendrá a revolucionar la web como la conocemos. No es que lo diga yo, algo escéptico soy, sino son palabras de los propios desarrolladores.

Honestamente, no me interesa mucho hablar de las características técnicas de esta nueva herramienta, que a primera vista, me parece como un gran pizarrón de hipertexto o un gran muro tipo Facebook, pero mucho, muchísimo más completo. Para análisis, están otros que mucho más saben que yo.

Prefiero comentar la sensación de "incómoda comodidad" que provoca al usarlo, lo mismo que me sucedió con Gmail en su momento (y debo reconocer que ahora lo amo y dependo completamente de él)

Hasta el momento, creo que no he visto ni el 20% de lo que es capaz de hacer Wave, y de seguro, deben tener muchas más sorpresas.

Sin embargo, no puedo dejar de mencionar mi preocupación geek, por lo que sucede con todos los fenómenos de internet. Cabe hacer recuerdo de los ya difuntos Napster y Geocities, que fueron desbordados por millones de usuarios hasta el hastío, desvirtuando su original y revolucionario concepto, y luego siendo ignorado y olvidado por los mismos que usufructuábamos de él (sí, me incluyo, es que yo era joven e inocente en ese entonces).

Así como ellos, me recuerdo de muchos otros servicios que en buen Chileno, chacreamos (estropeamos), tales como IRC, ICQ, Hotmail, Kazaa, Morpheus, MSN Messenger, Fotolog, Ares y actualmente el propio Facebook y Twitter, que si bien, muchos de ellos aún mantienen vigencia (y millones de usuarios = millones de $$$), pero que claramente ya no lo son lo mismo, algunos para bien y otros para mucho peor.

Honestamente, no creo que Wave sea la escepción a la regla, pero de que se viene bueno, es cierto, quizá ad portas de la Web 3.0.-

Sobre la Descarga de Contenidos en la Web

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Para muchos, y me incluyo, Internet es un universo ilimitado, donde sin importar donde se encuentre, uno puede realizar una infinidad de tareas y actividades.

Es bien sabido que, en Internet uno puede trabajar, jugar, estudiar, comprar, vender, pagar cuentas, hacer amigos y muchas otras cosas, (algunas legales y otras no tanto, según el lugar de donde provenga nuestra conexión).


De las actividades que más me interesa, está la de descargar contenidos que, no puedo adquirir por medios convencionales, porque no están disponibles en mi país de origen o simplemente habría que pagar dinero por ello. Esto se define según algunos como Piratear (errado según mi criterio), para otros como Compartir (aunque la mayoría de las veces lo utilizamos como una ironía).


Si bien la Propiedad del Derecho de Autor en algunos países está más o menos bien definida, personalmente creo que no se aplica de manera adecuada a la realidad que implica Internet, para algunos un lugar, para otros una herramienta o medio, en el cual ciertos conceptos legales y morales se desvanecen o pierden su efectividad.

Dentro de lo que implica descargar contenidos, existen varias formas, dentro de las cuales considero dos fundamentales:
1. Descargas desde sitios de Almacenamiento Masivo: Muchas personas alrededor del planeta suben archivos, generalmente comprimidos, a servidores como Rapidshare, Megaupload, MediaFire, y un laaargo etcétera, para luego enlazar las direcciones de ellos en diversos sitios como Foros, Blogs y Redes Sociales como Facebook, Orkut, MySpace y otro laaargo etcétera, para hacerlos accesibles. Generalmente, se usa para compartir archivos relativamente pequeños, aunque también se encuentran grandes archivos divididos en múltiples partes que pueden tomar muchas horas de espera para completarlos. No se requiere mayor experticia en su uso, pues con sólo conocer la dirección donde se ubican, se puede acceder a ellos. En algunos casos los archivos se restringen con claves para evitar accesos no deseados y muchas veces algunos archivos o partes de ellos son eliminados por violar ciertas leyes o políticas de contenidos del servidor en cuestión.

2. Descargas a través de Redes de Intercambio, tales como el archiconocido Ares, Bitorrent, uTorrent y otros, los cuales mediante protocolos específicos (P2P), permiten que un mismo archivo sea subido y descargado simultáneamente por muchas personas alrededor del mundo, sin mediar servidores ni sistemas de restricción. Generalmente, se utiliza para la descarga de archivos de gran tamaño que requieren mucho tiempo, por lo que se permite interrumpir y retomar la descarga cuantas veces sea necesario. En el caso de uTorrent, se requiere de un archivo de extensión .torrent que permite iniciar su descarga, el cual se obtiene de sitios que mantienen enormes índices con una alta gama de contenidos disponibles. Actualmente estos sitios se mantienen permanentemente "cuestionados" y muchos de ellos amenazados de ser eliminados, por violar leyes de derechos de autor en sus respectivos países.

Si bien, ambas opciones son efectivamente válidas a la hora de obtener algún contenido de la web, claro está que esta libertad de acceso, conlleva una serie de inconvenientes desde el aspecto legal, pues, obviamente esto se utiliza desde el puro altruísmo de compartir gratuitamente contenidos libres, como pueden ser software libre, documentación, educación, hasta las más pérfidas y feroces atrocidades como pedofilia, contenidos violentos, y tanto producto comercial "pirateado".

Obviamente la responsalibidad recae en las personas, sin embargo no se consideran importantes derechos inalienables del ser humano, como por ejemplo, el acceso libre a la información.

Pero el fin de esto, no es polemizar ni debatir sobre lo correcto y lo errado, sino dar a conocer a grandes rasgos como esto funciona, a fin de tener claro cómo es el suelo que estamos pisando a la hora de realizar algo tan simple como un clic para obtener un contenido de la web.